Este título, que podría definir la situación en la que nos encontramos en estos albores del XXI, nos trae en un contexto que no es el económico ni político ni social, buenas vibraciones, afán de pelea (entendido en el sentido evolucionista de  Huxley), esperanzas y buenos recuerdos; recuerdos que trascienden treinta años, los mismos que separan ¿Cuándo se come aquí?, el disco debut del grupo gallego Siniestro Total, objeto de esta euforia punkera que nos embarga, quizás porque como ellos observaban en Todos los ahorcados mueren empalmados:

“Mis piernas ya están colgando
la sentencia se ha cumplido
qué sensación me está dando
yo es que de todos me río.

Me dejan solo en el patio
todos se han ido
y aunque sólo ha sido un rato
la pena ha valido”.

Y tanto que valió la pena echar un rato con Julian Hernández,  de Siniestro Total,  en los camerinos de la Custom, antes del concierto sevillano de su gira Tierra Ignota. Le hicimos a Julián una entrevista para El Rollo Higiénico, nuestra depuradora particular; después deshojamos la margarita de las miserias propias y ajenas y nos empleamos a fondo en ese maravilloso y saludable arte del bailoteo.

Treinta años de Siniestro Total y aún seguimos recogiendo piezas condenadamente buenas. Benditos.